¿Diferentes tipos de Comté?
He aquí cómo reconocerlos
El color lo dice todo
Empieza por fijarte en el color de la etiqueta. Cada rueda de queso se puntúa sobre 20 puntos, tanto por su sabor como por su aspecto. Resultado: la etiqueta es verde si la puntuación es superior a 14 puntos, y marrón entre 12 y 14 puntos. ¿Y por debajo? Los quesos bajan de categoría.
El color del Comté dice mucho de él. ¿Te parece que su color es amarillo intenso? Entonces se trata de un Comté de verano, porque las vacas han podido alimentarse de hierba fresca, rica en caroteno. ¿Te das cuenta de que su color es más bien blanco? Entonces se trata de un Comté de invierno, en el que el heno aporta su finura al queso.
Sabores de comté
Cuestión de buen gusto
No es fácil describir todos los sabores y sensaciones que puedes experimentar al degustar un queso Comté. Cada rueda de queso tiene su propia historia que contar. ¡De ti depende descubrirla! He aquí algunas claves para definir el queso Comté que vas a degustar:
- Origen geográfico. Dónde están las vacas, el suelo, la flora botánica y la microflora. ¡Todo ello influye en la leche!
- La época del año. La alimentación varía según la época del año, dando lugar a los quesos Comté de verano y de invierno.
- Saber hacer. Los queseros y maduradores influyen en el Comté según sus técnicas, el ambiente del lugar y el cuidado que se presta a todo el proceso de producción.
- Refinado. El sabor, el aroma y la textura evolucionan con el paso de los meses en la bodega de maduración.
En conclusión, podemos decir que no hay dos quesos Comté iguales debido a todos los factores mencionados: ¡no podemos decir que sea mejor porque la leche sea de verano o de invierno, o que la edad sea un criterio de referencia porque cada proceso de maduración tiene su propia sensibilidad!
Merece la pena recordarlo
El color de la etiqueta no indica la edad del Comté, sino su puntuación sobre 20 puntos.
Un Comté se cata como un buen vino: primero su color, luego su textura, su nariz y finalmente su sabor.
